Servicio a fondo

Área del Corazón Hospital Universitario Vall d’ Hebron

García-Dorado: “Lo más fuerte que tenemos es el enfoque traslacional y continuo de la investigación”


Destaca a su grupo de profesionales “altamente cualificados, motivados y con entusiasmo por desarrollar su trabajo”

Félix Espoz. Madrid
El Área del Corazón del Hospital Universitario Vall d’ Hebron de Barcelona, cuenta con 55 facultativos, de los cuales 37 son cardiólogos. Destaca especialmente, según su director, David García-Dorado, en su fuerte investigación de carácter traslacional y en sus profesionales “altamente cualificados, motivados y con entusiasmo por desarrollar su trabajo”.

¿Cuántas personas trabajan y cómo se estructura el Área del Corazón que usted dirige?

El Área del Corazón del Hospital Vall d´Hebron se estructura en una serie de unidades funcionales y programas trasversales. Su misión es disminuir el impacto de las enfermedades del corazón sobre la calidad y la esperanza de vida mediante un enfoque integral y multidisciplinar que centra en el paciente la asistencia, la investigación y la docencia.

Trabajan en el área 55 facultativos, de los cuales 37 son cardiólogos. Hay 13 cirujanos (tres de ellos de cirugía infantil) y 20 plazas de residente (cinco por año, cuatro de ellos en Cardiología y uno en Cirugía Cardiaca). Contamos, además, con 10 investigadores y 20 estudiantes postdoctorales. En el área trabajan más de 60 enfermeras, coordinadas por la directora de enfermería y las supervisoras, y hay más de 30 auxiliares.

Las unidades funcionales en las que se estructura el Área del Corazón son las unidades clásicas que se dedican a actividad cardiológica. El Servicio de Cardiología tiene unidades de Hospitalización y Consultas Externas, Hemodinámica, Imagen, Arritmias, Coronaria y Cuidados Intermedios. Existe una Unidad de Cardiología Pediátrica. El Servicio de Cirugía Cardíaca tiene, además, una Sección de Cirugía Cardíaca Infantil y disponemos de una Unidad de Cuidados Postoperatorios de cirugía cardíaca para adultos. Como elementos diferenciales, contamos con un importante Laboratorio de Cardiología Experimental y una prestigiosa Unidad de Epidemiología Cardiovascular.

Sin embargo, el aspecto más característico y esencial del Área del Corazón es que se estructura en líneas trasversales, para potenciar un enfoque integral, multidisciplinar y continuo de la asistencia. Así, tenemos 6 programas prioritarios transversales: Arritmias, Valvulopatías, Enfermedades de la Aorta, Síndrome Coronario Agudo, Insuficiencia Cardiaca y Cardiopatías Congénitas. Abarcan todos los aspectos del tratamiento de los pacientes. Todo el sistema funciona en torno al paciente sin barreras a lo largo del programa trasversal que vertebra la asistencia, que, además, queremos que conduzca a la investigación.

¿Cuáles son los puntos fuertes en los que destaca el Área?

Los puntos fuertes, en parte, no son estrictamente del área. Tenemos la suerte de estar en un hospital muy preocupado por la excelencia, por la investigación, por la docencia y por la innovación. Por ejemplo, dentro de nuestra área contamos con equipamientos que son poco frecuentes, como un robot Da Vinci u otro que es único en este momento en España, el Sensei, para el tratamiento de las arritmias. El entorno es favorable.

Sin embargo, el punto más importante que tenemos es el grupo de profesionales altamente cualificados, motivados y con entusiasmo por desarrollar su trabajo y contribuir al progreso del Área.

Creo que nuestro grupo está cosechando ahora los beneficios de una política iniciada hace 25 años por el doctor Soler, de organizar la asistencia en torno a protocolos bien establecidos, hacer un análisis de recogida de datos muy cuidadoso y de apostar por la investigación clínica. El grupo posee una excelente investigación clínica y en muchas áreas, como Valvulopaías, en particular en enfermedad de la válvula aortica y endocarditis, enfermedades del pericardio, síndrome coronario agudo y protección miocárdica, así como en enfermedades de la aorta, síndromes aórticos agudos y síndrome de Marfan, síncope o cardiopatías congénitas del adolescente y del adulto

Quizá, lo más fuerte que tenemos es el enfoque trasnacional y continuo de la investigación, que incluye desde la Unidad de Epidemiología al Laboratorio de Cardiología Experimental. La investigación va desde la una a la otra, pasando por las demás, en un continuo traslacional que da fuerza a nuestra Área.

Aparte de la potencia en investigación traslacional, que es un factor diferenciador, hay que recalcar los buenos resultados que aportamos en las distintas técnicas, empezando por Cirugía, que tiene un programa extensísimo, con resultados notables, siguiendo por los procedimientos invasivos, con un programa de prótesis transcateter muy activo, o por parámetros de actividad, estancia media o índices de calidad. En definitiva, un trabajo asistencial muy bien hecho y un trabajo de investigación excepcional por su cantidad y calidad, con el hilo conductor desde la básica hasta la epidemiología.

¿Qué cifras destacaría de la labor asistencial y quirúrgica en 2009?

Vemos al año 36.000 consultas externas. Se realizan en un entorno que constituye uno de los éxitos más queridos del Área del Corazón: el haber integrado la asistencia especializada y extra hospitalaria dentro de nuestra actividad. Para ello, hemos sacado seis plazas, cubiertas por cardiólogos que se dedican a la asistencia en el ambulatorio de pacientes referidos desde Primaria y que, además, comparten su tiempo con la realización de distintas tareas en el hospital. Para que estas personas puedan venir al hospital, ha sido necesario que médicos que siempre han trabajado en él compartan ahora su tiempo pasando algún día a la semana en los ambulatorios. Al final, hemos terminado con un grupo de 12 cardiólogos perfectamente formados e integrados en el Servicio de Cardiología que trabajan en ambos sitios y que ofrecen una atención excelente a nuestra población, cerca de medio millón de personas.

Damos 3.600 altas anuales en el Área, de las cuales 2.600 corresponden adultos, con una estancia media de 6, 87 días. Estamos transformando de manera progresiva las camas de hospitalización convencional en cuidados críticos o en hospital de día. Hemos abierto un hospital de día de insuficiencia cardiaca, que consta de consultas médicas, de enfermería y de educación sanitaria, y estancias en butacas de hospitalización de día. De estas, se han registrado 1.400 episodios en los primeros seis meses de esta unidad.

Implantamos anualmente unos 450 marcapasos, 70 DAI y realizamos unas 1.000 angioplastias. Además, se realizan muchos procedimientos de corrección de defectos estructurales de forma percutánea. Y se realizan unas 750 intervenciones quirúrgicas en adultos y 190 infantiles.

Estas cifras dan una idea del tipo de trabajo que realizamos y de algunos aspectos diferenciales que tenemos. Nos esforzamos mucho en potenciar el papel de la enfermería en todas las unidades del Área. Por ejemplo, en la Unidad Multidisciplinar de Insuficiencia Cardíaca o en la de Síndrome de Marfan, en las que el papel de la enfermería en el asesoramiento de los pacientes es muy especial.

¿Cuáles son las líneas de investigación básica más interesantes que están desarrollando ahora?

En el Laboratorio de Cardiología experimental trabajan aproximadamente de 20 personas, casi ninguna de ellas es cardiólogo, y se dedica fundamentalmente al análisis de los mecanismos moleculares y celulares del daño miocárdico durante la isquemia. La isquemia y la muerte celular durante la reperfusión constituyen la causa fundamental por la que la cardiopatía isquémica causa tantas muertes en la población. Investigamos por qué se produce y cómo se pueden diseñar estrategias para controlarla. Lo realizamos a través de estudios in-vitro, en fracciones celulares, en mitocondrias, estudios en animales, con enfoques modernos de biologías de sistemas e integración de las señales, de manera que los resultados puedan ser trasladados lo más directamente posible a la clínica y al tratamiento de los pacientes.

Merece la pena destacar en la investigación que tenemos una muy importante financiación competitiva para investigación. Hay pocos grupos que puedan tener simultáneamente número uno en proyectos tanto del plan nacional, en investigación básica, ensayos clínicos sin interés comercial, o de la Unión Europea (Séptimo Programa Marco). Esta capacidad, hace que la labor de investigación esté estructurada de una manera profesional. Los resultados que se obtienen son cada vez mejores y son fruto de esta estrategia de excelencia.

También, he de decir, que el grupo tiene muchas conexiones a nivel nacional e internacional. Pertenece a la red de investigación RECAVA, del Carlos III, de la que tengo el honor de ser el director científico, y con la que colaboramos con muchos de estudios de cooperación.

¿Fluyen y se interconectan entre sí básica y clínica?

Si no existe una fluidez buena entre la investigación del laboratorio y la clínica habría un problema muy importante. Conseguir esta fluidez es difícil. Nosotros creemos que existe y que la comunicación es intensa. De hecho, todas las personas que trabajan en el laboratorio asisten a algunas sesiones clínicas, y las sesiones de laboratorio son atendidas por clínicos, que a veces no sólo van a escuchar, sino que dan sesiones de formación para los investigadores.

Además, la traslación es bastante frecuente en algunos casos. En cardio-protección tenemos estudios de cinco años importantes del Ministerio de Ciencia para explicar los mecanismos mitocondriales por los que la cardio-protección puede suceder, y, también, tenemos financiación para analizar efectos de tratamientos en pacientes con síndrome coronario agudo. Se administra un fármaco para ver si se puede disminuir el tamaño del infarto.

Queremos una implicación de cada una de las áreas de trabajo en la investigación, y no sólo la Cardiología, que la ha venido teniendo hasta ahora, sino también la Cirugía, que va a tener un potente programa en terapia celular, o la Cardiología Pediátrica, que cada vez cuenta con más actividad investigadora.

Disponen, también, de una unidad de epidemiología. ¿Cómo repercute el trabajo de esta unidad en el quehacer del Área del Corazón?

Es poco frecuente que un equipo cardiológico tenga una Unidad de Epidemiología Clínica propia, y no es un lujo del que podamos prescindir, ya que tiene un impacto muy alto sobre nuestra actividad. Supone una garantía de calidad en la investigación clínica que se realiza, mediante un sistema de asesoramiento y consultoría, en los cuales los diseños experimentales y análisis estadísticos son bien elaborados por esta unidad. Son un apoyo a la investigación clínica.

Pero, además, esta unidad tiene programas propios centrados en problemas muy relevantes para la Cardiología, como la investigación de resultados, los determinantes de la mortalidad de los procedimientos, o el grado de implementación de las guías. Suponen un cambio cualitativo en nuestra Área.

Al ser un hospital universitario ¿Cómo se entiende la formación desde el Área?

Participamos en la formación pregrado con distintos profesores asociados y titulares que impartimos clases teóricas y prácticas en los estudios de Cardiología e Insuficiencia Cardiaca. También, en la Escuela de Enfermería. Además, participamos de una manera muy importante en la formación MIR, con 15 residentes en Cardiología y cinco en Cirugía Cardiaca.

Desarrollamos una actividad importante en la formación de doctores e investigadores traslacionales cardiovasculares. Una de nuestras grandes ilusiones es poder ir creando cardiólogos que después de haber terminado la residencia, en un programa post-MIR realizan una tesis sobre investigación, para, luego, reintegrarse a la actividad clínica o compartirla con la investigación el resto de sus carreras profesionales. Esto será muy importante para el futuro de la Cardiología.

En este sentido, hemos tenido la satisfacción recientemente de que se nos concediera financiación para formar una Escuela Internacional de Doctorado en temas de cardio-protección, con la Universidad de Giessen y el Centro de Investigación Cardiovascular del Hospital de San Pablo. Constituirá un proyecto pionero en la realización de este tipo de escuelas.