Servicio a fondo

JEFA DE SECCIÓN DE LA UNIDAD DE HEMODINÁMICA Y CARDIOLOGÍA INTERVENCIONISTA DEL H. UNIVERSITARI GERMANS TRIAS I PUJOL

Fina Mauri: “Hemos hecho recientemente una transferencia tecnológica de un software que junta las imágenes de la angiografía y del eco”


Presta especial importancia al trato humano y al desarrollo tecnológico como formas de conseguir una “excelente calidad asistencial”

Félix Espoz. Madrid
La Unidad de Hemodinámica y Cardiología Intervencionista del Hospital Universitari Germans Trias i Pujol de Badalona, liderada por Fina Mauri, presta especial importancia al trato humano y al desarrollo tecnológico como formas de conseguir una “excelente calidad asistencial”. En este último aspecto destaca la reciente transferencia tecnológica a Boston Scientific de un software que junta las imágenes de la angiografía y de la ecografía intracoronaria.

¿Cuántas personas trabajan y cómo está estructurada la sección que dirige?

Somos cinco médicos, de los cuales cuatro somos staff y otro es fellow (cardiólogo que ahora está haciendo la subespecialidad de Cardiología Intervencionista). Hay dos residentes que van rotando y contamos con 7 enfermeros y otros 3 más para poder cubrir las guardias. También tenemos una auxiliar administrativa, dos auxiliares clínicos, un celador compartido con la Unidad Coronaria, una enfermera que se dedica prácticamente a la investigación y un supervisor de enfermería. Es un buen equipo y estamos orgullosos de nuestro trabajo.

¿Cuáles son los puntos fuertes de la Sección?

Nuestro punto fuerte es uno por el que tiene que destacar cualquier servicio: Una excelente calidad asistencial. Creo que es lo que damos. Además, cuidamos el trato humano y ofrecemos a los pacientes las últimas tecnologías.

Empezamos a realizar los cateterismos por vía radial en 2002. Antes los hacíamos por vía femoral. En aquel momento en España el porcentaje de procedimientos que se hacía por vía radial era del 3 por ciento. Nuestra unidad ha enseñado a cardiólogos intervencionistas de toda Cataluña, también de España, e incluso hemos hecho cursos para médicos extranjeros. Actualmente, según el registro español de Hemodinámica Cardíaca y Cardiología Intervencionista, el cateterismo por vía radial, está ya en el 40 por ciento. Esto quiere decir que los que empezamos con esta técnica hemos convencido a los demás de las bondades de la misma.

Hemos creído, también, desde el principio, en la ecografía intracoronaria. Con la angiografía podemos ver sólo la luz del vaso. Con la ecografía intracoronaria, no sólo ves la luz, sino cómo está toda la pared de la arteria. Desde que se empezó a utilitzar esta técnica, pensamos que no era sólo una herramienta de investigación, como algunos pensaban, sino que ayudaba a que los pacientes fueran mejor tratados. La estamos utilizando en un 24 por ciento de los casos. Se ha demostrado que en según qué casos, tal como el tratamiento del tronco común, la utilitzación de la ecografía intracoronaria puede mejorar la supervivencia.

Estamos haciendo investigación tecnológica avanzada desde hace más de 10 años con la universidad, con el Centro de Visión por Computadora, liderado por Petia Ivanova Radeva. Realizamos recientemente una transferencia tecnológica de un software desarrollado por nosotros a una empresa internacional, Boston Scientific, lo que para nosotros es un orgullo.

Hasta ahora, para tratar un paciente con una angioplastia coronaria, tenías por un lado las imágenes de la angiografía y por otro las imágenes de la ecografía intracoronaria. Hemos hecho un programa que junta las dos cosas y sabes en cada momento a qué corresponde la imagen de eco respecto a la imagen de angiografía y al revés. Esto es un avance importante y se va a comercializar.

Además, cuando casi nadie realizaba angioplastias sobre el tronco común, nosotros nos pusimos a ello. Las guías de actuación han cambiado y ya se consideran que se puede tratar algunos de estos pacientes desde Hemodinámica.

En oclusiones coronarias crónicas, si logramos abrir la arteria podemos recuperar el flujo mejorando los síntomas y evitando que el paciente tenga que ser operado. En este campo también fuimos pioneros y estamos obteniendo buenos resultados.

Por último, nos hemos subido al carro del intervencionismo estructural, incluido el tratamiento percutáneo de la válvula aórtica.

¿Otro de sus puntos fuertes es la angioplastia primaria?

Empezamos hace tres años haciendo guardias de 24 horas con sólo tres médicos. Esto quiere decir que siempre hay al menos un médico y dos enfermeros disponibles las 24 horas del día para tratar a un paciente que tiene un infarto. Afortunadamente desde este año ya somos cuatro. Podemos estar orgullosos del trabajo que realizamos. Hemos creado una pequeña red asistencial de nuestra área, de 800.000 habitantes, con unos resultados excelentes.

Es muy importante el tiempo que transcurre desde que un paciente es diagnósticado de un infarto hasta que se le abre la arteria para que vuelva a fluir sangre a su corazón. En nuestra área, estos tiempos han sido muy buenos. Creamos una base de datos que ya es pública en la página web de la sección de Hemodinámica de la SEC y participamos de manera importante en la red de tratamiento de infarto de Cataluña (Codi Infart).

Donde se salvan vidas es aquí, en los pacientes con síndrome coronario agudo.

¿Cuáles son las líneas de investigación más importantes que tienen en marcha?

Hay muchos tipos de líneas de investigación. Desde la que se usa para ver cómo funcionan nuevos medicamentos o nuevas terapias hasta las más clínicas sobre tu propia actividad. Nos dedicamos, además, a la investigación tecnológica. Intentamos, a través de la alianza con la universidad, sacar el máximo provecho a los datos que tenemos, sobre todo los de imagen, para desarrollar nuevos software que puedan ser útiles para el tratamiento del paciente. Ya hemos hablado de la ecografía intracoronaria. También estamos investigando sobre la placa ateriosclerótica, si hay otros tipos de placa o si podemos comparar con exactitud, mediante técnicas de visión inteligente, dos estudios realizados en un periodo de tiempo distinto. Lo hacemos, como he mencionado antes, en colaboración con del Centro de Visión por Computadora.

También estamos trabajando sobre el Blush: en el infarto el mejor tratamiento es la angioplastia primaria y la supervivencia de los pacientes depende del flujo de sangre que llega al corazón una vez desobstruída la arteria coronaria. Y esto se evalúa de una forma semi-cuantitativa. Estamos diseñando un software para evaluarlo de forma más exacta, automatizada y cuantitativa. Clínicos, matemáticos, ingenieros e informáticos nos hemos encontrado.

Antes ha mencionado que ponen énfasis en la cercanía con el paciente, incluso han sido reconocidos por un estudio con audioterapia…

La gente cuando viene aquí está muy asustada, a la mayoría les administramos diazepan endovenoso para disminuir la ansiedad, y, algunas veces necesitan fentanilo. Pensamos si podíamos hacer alguna cosa para que los pacientes se sintieran mejor. Buscamos una manera alternativa. Cogimos unos CDs de relajación una amiga mía, Ángela Martín, y se los poníamos a los pacientes. Entraban en un estado de relajación tal que no se enteraban del procedimiento. Estaban encantados. Se presentó en un congreso de enfermería y consiguió el primer premio.

Hemos hecho tantas cosas de estas… a los pacientes, a la mayoría les toco la cara, les beso… Estos detalles se agradecen. Realmente están muy solos allí con su enfermedad. Ahora nuestra auxiliar proporciona material a los acompañantes para que se informen del proceso que va a pasar el enfermo. Además, como en los procedimientos por vía radial el paciente necesita sólo una silla pueden pasar dos familiares con él. Y esto ayuda a disminuir la ansiedad.

Cuidamos otros pequeños detalles como plantas y cuadros en la sala de espera, incluso nos hemos planteado poner una vista bonita en el techo de la sala de intervenciones para que la vean cuando les estamos tratando.

¿Cómo entienden la formación?

Al ser un hospital universitario tenemos residentes e intentamos transmitirles la pasión por lo que hacemos. Somos unos afortunados porque trabajamos y además nos lo pasamos muy bien. Ellos cuando vienen también están un poco asustados, hay muchos pacientes y no paramos, utilizamos mucha tecnología. Al final, todos los residentes hacen cateterismos diagnósticos perfectos y hacen alguna angioplastia sencilla. Estamos muy contentos.

¿Cuáles son los puntos críticos de la Sección?

La falta de tiempo. Esto hace que hagas las cosas sin el tiempo para comunicarnos entre nosotros como nos gustaría. Llegas a las 8 de la mañana y se te hacen las 6 de la tarde sin darte cuenta. Pero si quieres tener más tiempo tendrías que hacer menos procedimientos. Cuantos más procedimientos hacemos, mejores cardiólogos intervencionistas somos. Debemos encontrar el equilibrio. Si consiguiéramos tener las dos salas funcionando a tiempo completo podríamos hacer más casos, pero necesitaríamos dos personas más.

Otro punto débil es la poca agilidad en la incorporación de nuevos materiales dado el modelo de compras centralizado. Las técnicas avanzan a gran velocidad, y es difícil disponer de ellas en cuanto aparecen en el mercado. Pero haciendo balance, pesan mucho más los puntos fuertes que los críticos.