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RESISTENCIA A LA INSULINA Y ALTERACIÓN LIPÍDICA

Un alto porcentaje de niños obesos presenta un riesgo cardiovascular elevado


Estudio en 93 niños, con una edad media comprendida entre los 12 y los 15 años

Redacción. Sevilla
Un alto porcentaje de niños obesos presenta un riesgo cardiovascular elevado, fundamentalmente en lo que a resistencia a la insulina y alteración lipídica se refiere, según se desprende de un estudio llevado cabo por el Servicio de Pediatría del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla, que alerta de que, pese a su corta edad, este grupo de población es “de alto riesgo”.

Este trabajo, que se presentó en el Congreso Nacional de la Sociedad Española de Arteriosclerosis, analizó a 93 niños, con una edad media comprendida entre los 12 y los 15 años y remitidos a la consulta de pediatría por problemas de obesidad. Junto a este segmento, se incluyó un segundo grupo control, formado por niños sanos no obesos de la misma edad.

A todos se les calculó el índice de masa corporal y se determinó un perfil lipídico y otro de riesgo cardiovascular, el cual incluía la cuantificación de marcadores lipoproteicos, de inflamación y de riesgos emergentes.

En cuanto a los resultados más destacados, la investigación determinó que todo el grupo objeto de estudio (no el control) tenía un IMC de 30, además de que un 11,6 por ciento presentaba dislipemia(alteración de las grasas lipídicas) y un 14,4 por ciento antecendetes familiares de enfermedad cardiovascular.

Con respecto al perfil de riesgo cardiovascular, el 12,3 por ciento presentó concentraciones por encima de los 150 mg/dl, el 43,83 por ciento el LDL (o colesterol malo) por encima de 100 mg/dl y el 53,42 por ciento el HDL (o colesterol bueno) por debajo de 45 mg/dl, entre otros parámetros. No obstante, en esta población diana no se encontró diabéticos, hipertensos, ni fumadores.

Aún con todo, este estudio determinó a la luz de los datos arrojados por las pruebas practicadas a esta población infantil obesa, que un “alto porcentaje” de estos niños presentan “resistencia a la insulina y alteración tanto de parámetros lipídicos, como de marcadores emergentes y de inflamación”, tratándose de esta forma de una población “de alto riesgo a pesar de su corta edad”.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad es la enfermedad nutricional más frecuente en niños y adolescentes en los países desarrollados, constituyendo “un problema sanitario de primer orden”.

Su principal problema se debe a una asociación de con enfermedades crónicas como la patologías de tipo cardiovascular, el síndrome metabólico, la diabetes, la hipertensión arterial y ciertos tipos de cáncer.