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PUBLICAdo en EL ’JOURNAL OF THE AMERICAN COLLEGE OF CARDIOLOGY’

Investigadores alertan de la elevada radiación de las pruebas de imagen cardiaca


Casi uno de cada diez adultos menores de 64 años ha sido sometido a un procedimiento del corazón con radiación

Redacción. Madrid
Los test con imágenes del corazón pueden emitir una significativa cantidad de radiación, han advertido investigadores estadounidenses, por lo cual instan a los médicos y pacientes a evaluar sus riesgos y beneficios.

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Jersey Chen.

Casi uno de cada diez adultos menores de 64 años ha sido sometido a un procedimiento del corazón con radiación en un período de tres años en cinco grandes aseguradoras de salud en Estados Unidos.

“Muchos pacientes en Estados Unidos reciben una sustancial y acumulativa exposición a la radiación por los procedimientos cardíacos”, ha señalado Jersey Chen, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, cuyo estudio apareció en el Journal of the American College of Cardiology.

Un tipo avanzado de test para medir el estrés del corazón, llamado imagen de perfusión miocárdica, en la cual los médicos inyectan un rastreador radioactivo en los pacientes para evaluar el flujo sanguíneo, representó el 74 por ciento de los casos de exposición.

“Creo que hay una inquietud legítima de que el fácil acceso -la conveniencia- baja el umbral para hacer los test. Si son apropiados o no, nuestro estudio no lo puede decir”, ha agregado.

Si bien los médicos difieren en la magnitud, la mayoría coincide en que la radiación puede causar cáncer, y los investigadores están cada vez más preocupados de que una explosión en el uso de test por imágenes está elevando la probabilidad de que los pacientes desarrollen cáncer.

El equipo de Chen, que analizó específicamente la exposición a la radiación por los procedimientos con imágenes del corazón, estudió los registros médicos de casi 1 millón de pacientes entre 18 y 64 años de la aseguradora United Healthcare.

Los investigadores calcularon la dosis de radiación anual en tres rangos de exposición: menos de 3 milisieverts por año, el nivel promedio que reciben las personas por el sol y el medioambiente; entre 3 y 20 milisieverts por año y más de 20 milisieverts por año, el límite máximo de seguridad para los trabajadores expuestos a la radiación.

La mayoría de los que se sometieron a procedimientos del corazón quedaron dentro del rango medio, pero más de 3.000 pacientes recibieron más de 20 milisieverts por año en un período de tres años, y 75, más de 50.

Pamela Douglas, de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, y ex presidenta del Colegio Estadounidense de Cardiología, dijo que los médicos deben prestar atención a la radiación, pero también evaluar los beneficios de estos procedimientos contra el riesgo de desarrollar cáncer. “No perdamos la calma”, ha señalado.

“En general, los pacientes con enfermedad cardíaca están mucho mejor. Los procedimientos ayudan a la gente. Si podemos modificarlos (...) para reducir aún más la radiación, sería maravilloso”, ha enfatizado.