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XXIII CONGRESO NACIONAL DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE ARTERIOSCLEROSIS

Niveles bajos de HDL aumentan las posibilidades de sufrir una complicación cardiaca


Expertos señalan que las estrategias actuales para controlar el riesgo cardiovascular, incluido el uso de estatinas, estarían tocando techo

Redacción. Córdoba
Hay consenso científico sobre el beneficio asociado a rebajar el LDL o colesterol malo a la hora de reducir el riesgo cardiovascular; también lo hay respecto a las ventajas de subir el HDL o colesterol bueno. Sin embargo, mientras que lo primero es posible gracias a tratamientos disponibles como las estatinas, lo segundo es todavía una opción en estudio sin ninguna molécula aún comercializada con esa indicación.

Analizar el potencial de esta estrategia es el objetivo del simposio “HDL como estrategia para disminuir el riesgo cardiovascular” que, con el patrocinio de Roche, se ha celebrado en el marco del XXIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Arteriosclerosis.

Para Carlos Lahoz, de la Unidad de Lípidos y Riesgo Cardiovascular del Hospital Carlos III de Madrid, “a pesar de los potentes tratamientos que tenemos en la actualidad, sigue falleciendo mucha gente a causa de las enfermedades cardiovasculares. Lo único que podemos hacer para intentar mejorar la evolución de estos pacientes es controlar lo máximo posible todos los factores de riesgo (diabetes, hipertensión, colesterol, tabaquismo, obesidad, etc), pero desgraciadamente tenemos límites. Hoy en día sabemos que si bajamos las cifras de presión arterial por debajo de las recomendaciones puede ser contraproducente, y lo mismo sucede con la glucemia en los diabéticos. En relación al colesterol, ya estamos reduciendo los niveles de colesterol LDL o colesterol malo hasta un 60 por ciento, por lo que se podría decir que hemos tocado techo. En este contexto, queda abierta la posibilidad de actuar sobre el colesterol HDL. Todos los estudios epidemiológicos muestran que tener cifras bajas de HDL aumenta el riesgo cardiovascular”.

Sin embargo, el arsenal terapéutico para reducir el RCV aún no dispone de un medicamento autorizado dirigido exclusivamente a incrementar las cifras de HDL sin actuar sobre el colesterol LDL o los triglicéridos. Actualmente, el que está más avanzado en su desarrollo es dalcetrapib, que pertenece a la familia de los inhibidores de la CETP (proteína transportadora de ésteres de colesterol).

Como explica José Mª Mostaza, de la Unidad de Lípidos y Riesgo Cardiovascular del Hospital Carlos III de Madrid, la CETP transfiere colesterol desde las lipoproteínas buenas (HDL) hacia las malas (LDL). La inhibición de esta enzima permite aumentar mucho la cantidad de colesterol que permanece en el lado bueno. “El efecto beneficioso de tener niveles elevados de HDL deriva de la capacidad de estas lipoproteínas de remover el exceso de colesterol de los tejidos periféricos y devolverlo al hígado para su eliminación. Además, las HDL son antioxidantes y antiinflamatorias, acciones asociadas con un menor riesgo de desarrollar arteriosclerosis”.

En el caso concreto de dalcetrapib, según los datos de estudios en fase II, su impacto sobre el HDL es de un aumento del 30 por ciento. Asimismo, los resultados en fase III del DAL-Outcomes, cuyos resultados finales se espera que estén disponibles en los próximos años, podrían demostrar que aumentando el HDL con este fármaco se reducen los eventos cardiovasculares. “Además tiene un buen perfil de seguridad. Teniendo en cuenta que prácticamente hemos tocado techo con las estrategias terapéuticas que actualmente llevamos a cabo, la posibilidad de incrementar el colesterol bueno abre una nueva vía para el control lipídico de estos pacientes y reducir así su RCV”, subraya el doctor Mostaza.