Enfermería cardiológica

TERAPIA DE RESINCRONIZACIÓN CARDIACA

Martínez Alcázar: “Desde enfermería hacemos una valoración física y psicológica de los pacientes implantados”


Explica cómo comprobar el correcto funcionamiento del dispositivo y hacer una programación individualizada

Félix Espoz. Imagen: Diego S. Villasante. Madrid
“TRC. Evaluación del paciente y control del dispositivo en los seguimientos”. Bajo este título, María Jesús Martínez Alcázar, del Hospital Universitario 12 Octubre de Madrid, explica las funciones de la enfermería en relación a la terapia de resincronización cardiaca (TRC), que pasan por una valoración física y psicológica del paciente con estos dispositivos, así como por comprobar el correcto funcionamiento del mismo.

El seguimiento de estos pacientes se hace por tres disciplinas que deben estar coordinadas, el seguimiento clínico por la Unidad de Insuficiencia Cardiaca, el del dispositivo por las unidades de Estimulación Cardiaca, Arritmia y Electrofisiología, y la valoración de utilización, la Unidad de Electrocardiografía.

Los objetivos del seguimiento, según la experta, son comprobar el correcto funcionamiento del dispositivo y hacer una programación individualizada para obtener los mayores beneficios.

“Desde enfermería hacemos una valoración del estado general del paciente desde la última revisión o desde el implante, si es la primera, tanto física y psicológica. Esta última, más que una valoración es prestarle ayuda, porque estos pacientes cuando llegan tienen mucho miedo y muchas dudas. Creemos que la mejor forma es dándoles información clara que puedan entender”, añade Martínez Alcázar. La valoración física, continúa, consta de una serie de preguntas para ver qué ha pasado desde la última revisión, si ha mejorado las actividades diarias, si ha tenido edemas o disneas, cambio de peso y de tensión arterial o si tiene palpitaciones y contracciones. “Según sus respuestas, ya en la primera revisión podemos saber si son respondedores o no a la terapia”, agrega.

Otra de las acciones de la enfermería es valorar el estado de la herida. “Si hay hematoma, suele presentarse en la primera revisión. La infección que puede ser de la herida quirúrgica o de la bolsa. Esta además, se suele acompañar de decúbito o amenaza de decúbito”.

En lo referente a la revisión del dispositivo, explica que lo que hacen en la Unidad de Estimulación Cardiaca del hospital es el electro de doce derivaciones: “Hacemos varios electros en distintas programaciones de modo y polaridad. Hacemos un basal, primer electro que le hacemos al paciente con el marcapasos inhibido, biventricular DDD y ventricular VVI con frecuencia ambos, VVI sólo estimulado el ventrículo izquierdo, monopolar y pseudobipolar y VVI sólo estimulando el ventrículo derecho”.

La finalidad es ver cuál es el rimo cardiaco, si ha habido reducción en la duración del QRS, la morfología del mismo, para descartar fusiones y para comprobar la presencia o no de captura nódica.

La experta señala que la captura nódica es la captura simultánea de ambos ventrículos al estimular únicamente desde cable del ventrículo izquierdo en configuración pseudobipolar. Se produce entre el anillo del cable del ventrículo derecho, que sería el ánodo, y la punta del cable del ventrículo izquierdo, el cátodo, sobre todo cuando la salida de voltaje es alta y cuando el electrodo del ventrículo izquierdo es monopolar, “a veces por la anatomía de las venas coronarias es preciso utilizar cables monopolares”.

Interrogación del dispositivo

Según Martínez Alcázar, la interrogación del dispositivo es la información que nos da el generador a través del programador. “Nos va a dar cómo está programado, un canal de marcas, el estado de los cables y la batería y las estadísticas”.

“Con la impedancia de los electrodos comprobamos los mismos. Si es baja, puede haber rotura de aislante, si es alta, puede haber rotura de conductos, y si es baja y medimos un umbral alto de estimulación, nos indica un posible desplazamiento del electrodo”, argumenta.

En lo referente a las medidas de umbrales de estimulación y detección, Martínez Alcázar apunta a que el umbral de estimulación es la mínima cantidad de energía necesaria para estimular una cavidad cardiaca. “Para ello estimulamos por encima de la frecuencia del paciente, bajando amplitud y relación del impulso hasta la pérdida de captura, esto nos permite ajustar la energía de salida y estimular en un margen de seguridad”.