Servicio a fondo

La colaboración de Los equipos implicados desemboca en una unidad especializada

El Infanta Sofía de San Sebastián de los Reyes quiere controlar el riesgo cardiovascular


Redacción. Madrid
Personas con hipertensión, antecedentes de infarto cerebral o de miocardio, diabetes, obesidad, patología renal... Todas ellas tienen añadido un riesgo mayor de enfermedad cardiovascular. Para los profesionales, prevenirlo es no sólo más rentable para el sistema sanitario, sino lo más eficaz en términos de salud. En el Hospital Infanta Sofía, de San Sebastián de los Reyes, especialistas de distintos servicios colaboran en una unidad monográfica cuyo objetivo principal es evitar su aparición la patología entre sus pacientes.

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Los responsables de los servicios que participan en la Unidad.

Las enfermedades cardiovasculares son cada vez más comunes entre la población y generan un notable gasto a los sistemas sanitarios, del que el 80 por ciento se destina al tratamiento de sus complicaciones. Sin embargo, para los profesionales sanitarios cada día parece más evidente que resulta más efectivo prevenir su aparición y controlar los riesgos que entrañan estas patologías que abordar sus consecuencias. Por ello, en el Hospital Infanta Sofía, de San Sebastián de los Reyes, todos los servicios relacionados con su abordaje han decidido unir fuerzas en una unidad monográfica de Riesgo Cardiovascular. Su objetivo es “controlar los factores de riesgo para prevenir la aparición de acontecimientos cardiovasculares, reducir la mortalidad que generan y evitar que progresen enfermedades asociadas, como la patología renal”, explica Fernando de Álvaro, jefe del Servicio de Nefrología de este centro y responsable de la Unidad.

La iniciativa, integrada por los servicios de Endocrinología, Neurología, Neumología, Cardiología, Medicina Interna y Nefrología, supone un hito en la colaboración hospitalaria, ya que en la mayoría de los centros españoles las unidades de Riesgo Vascular están adscritas a un servicio concreto, ya sea Nefrología o Medicina Interna.

Otra de las novedades que aporta tiene que ver con el papel destacado que tiene la Enfermería. La supervisora de la Unidad, Dulce Méndez, explica que su labor es ayudar al paciente a comprender su patología y los riesgos que conlleva, para “pactar” con él su terapia y lograr “una adherencia real al tratamiento que se mantenga en el tiempo, así como una modificación de sus hábitos de vida, ya sea en la dieta o prácticando más ejercicio”. Se trata, en definitiva, de reforzar en él conductas saludables para que se implique en el cuidado de su salud, ya que estos profesionales saben que el mayor problema en estas afecciones es que los pacientes no sienten dolor, ni perciben riesgo para su salud, por lo que suelen descuidar su dieta y tratamientos.

El 40 por ciento, diabéticos

El 40 por ciento de los enfermos a los que se dirige esta Unidad sufren diabetes mellitus. Para el jefe del Servicio de Endocrinología del Hospital Infanta Sofía, Ambrosio Miralles, es importante dirigirse tanto a ellos como a los que tienen obesidad mórbida con mensajes de educación para la salud a través de charlas en grupo con la enfermera de la Unidad. “Está comprobado que hay una enorme disminución del riesgo en la obesidad cuando el paciente se somete a dieta y ejercicio, y se le coloca un monitor. No podemos poner un monitor a cada uno, pero sí hacer un grupo de refuerzo de conducta, lo que se llamaría en Psiquiatría ‘obesos anónimos”, explica Miralles.

Este grupo nace también con la vocación de compartir sus recursos asistenciales, tanto materiales como humanos, para ello se han establecido “circuitos facilitadores del envío de pacientes para que todos los profesionales sepan a dónde remitirlos”, explica Jorge Gómez Cerezo, jefe de Medicina Interna.

Más calidad

Para el doctor Cerezo, introducir factores de calidad es uno de los grandes objetivos de este equipo, así como reforzar los vínculos de información, tanto interna, como con el paciente para mejorar el cumplimiento terapéutico del paciente.

"Queremos que estas medidas tengan eficacia, fundamentalmente en el grupo que más nos preocupa, los que han tenido un ictus o infarto, y los que tienen diabes, hipertensión..., para ello queremos evaluar la utilidad de la Unidad en la población de nuestra área dentro de un tiempo”, concluye el jefe de Medicina Interna.