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La investigación, dirigida por Fernández Avilés, es pionera en el mundo

Un estudio demuestra cómo la grasa sirve para regenerar el tejido del corazón en humanos


En el hallazgo se han utilizado pacientes muy incapacitados por fallo isquémico crónico en los que no existe ninguna opción terapéutica

Redacción / Imagen: Daniel Gómez
Una investigación realizada en España bajo la dirección de Francisco Fernández-Avilés, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, con la colaboración del Texas Heart Institute en Houston, que ha incluido a personas con cardiopatías muy graves y sin ninguna solución terapéutica, ha demostrado como la grasa fresca sirve para regenerar el corazón en humanos.

El estudio Precise, presentado durante el VII Symposium on Stem Cell Therapy and Cardiovascular Innovation, compara la eficacia de la células de la grasa frente a placebo en pacientes muy incapacitados por fallo isquémico crónico del corazón en los que no existe ninguna opción terapéutica.

La grasa se obtiene por liposucción y se procesa inmediatamente a la cabecera del paciente con un dispositivo especial que selecciona las células madre que hay en la grasa, de tal manera que unas dos horas después de la liposucción estas células están ya preparadas para poderse inyectar en la parte enferma el corazón de los pacientes. Los resultados de este estudio han demostrado que a pesar de la enorme gravedad de los enfermos incluidos, el procedimiento se puede aplicar con total seguridad y tiene un efecto positivo sobre la evolución de estos pacientes.

Estos resultados ponen de manifiesto que la grasa es una fuente excelente de células madre mesenquimales, que pueden obtenerse con gran facilidad, son fáciles de purificar y cultivar y tienen una excelente capacidad de regenerar el tejido vascular del corazón. Los resultados del estudio Precise son consistentes con observaciones realizadas en modelos animales demostrativas de que las células madre derivadas de la grasa resultan beneficiosas en la reparación de corazón con isquemia crónica porque producen nuevos vasos.

"Los resultados son muy positivos. En comparación con los que han recibido placebo, aquellos a los que se les puso células derivadas de la grasa fresca tienen una mejor evolución, porque el metabolismo de su corazón mejora, lo que repercute en una mejor calidad de vida; pueden hacer una actividad que no podían hacer anteriormente, tienen una clase funcional mejor y tienen una capacidad objetiva de realizar ejercicio físico medido por ergometría mayor”, he explicado el experto.

Corazón bioartificial

Por otra parte, investigadores de la Red de Investigación Cardiovascular han conseguido por primera vez “descelularizar” un corazón humano, el primer paso para conseguir “cultivar” un órgano bioartificial en el laboratorio que permita a los pacientes que necesitan un trasplante no tener que esperar a un donante compatible.

Según ha explicado Fernández-Avilés, “la idea es poder repoblar ese corazón con células del propio paciente para poder crear un nuevo órgano que elimine la posibilidad de rechazo y evite que una persona que necesite un corazón dependa de la disponibilidad de donantes”.

El objetivo final es que con esta nueva técnica se sustituya al donante por un banco de órganos “descelularizados”, o matrices, que se utilizarían como base para la aplicación posterior de las propias células del paciente, consiguiendo así un corazón “hecho a medida”, señala Fernández-Avilés.

Para conseguir estas “matrices” a partir de corazones de cadáver, los científicos españoles que participan en el programa Scaffolds and Bioartificial Organs for Transplantation han utilizado “una serie de detergentes que, a través de las arterias coronarias, van eliminando poco a poco todas las células del corazón con el objetivo de poder hacer una infusión de células progenitoras del receptor que lo vuelvan a repoblar”, comenta este especialista.

En este momento, “más de la mitad de los pacientes que necesitan un trasplante fallecen porque el órgano del donante no llega a tiempo —añade este experto—, con el proceso de repoblación celular, que será el siguiente paso a conseguir por los científicos españoles, se podrá prever esta necesidad y generar en el laboratorio un corazón, o cualquier otro órgano, con la antelación necesaria”.