Hablando de ciencia

Unidad de Arritmias y Marcapasos del Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva

Rafael Barba: “Es posible colocar un electrodo de forma permanente en el haz de His y que su estimulación directa no cause asincronía”


Publica un estudio en la European Society of Cardiology

Félix Espoz. Madrid
Es posible colocar un electrodo de forma permanente en el haz de His y que su estimulación directa, al difundir a los ventrículos por el sistema especifico de conducción, no cause asincronía. Además, este modo de estimulación puede, en determinados pacientes, recuperar la asincronia inter e intraventricular previamente existente, según explica Rafael Barba, de la Unidad de Arritmias y Marcapasos del Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva.

¿Cuál ha sido el planteamiento del estudio?

En el mundo de la estimulación cardiaca la corriente predominante es buscar los sitios donde estimular al corazón no tenga problemas añadidos. La estimulación ventricular clásicamente se ha hecho en el ápex del ventrículo derecho. Es un sitio fácil de llegar, además, allí se registraban unos umbrales de estimulación óptimos y el electrodo presentaba una estabilidad mecánica muy adecuada. Este sitio ha permanecido inmutable durante años.

Pero, en la última década, se han publicado estudios que demuestran que, si bien en la mayoría de pacientes, la estimulación convencional en ápex de ventrículo derecho, es inocua, en otros podría acarrear inconvenientes. Especialmente si el tiempo de estimulación es muy prolongado (más de 10 años) o existe deterioro previo de la función ventricular izquierda. En esta última circunstancia, puede decirse que estimular el corazón de forma convencional, es absolutamente prohibitivo.

Los efectos no deseables de la estimulación convencional se han relacionado con, entre otras, la asincronía que produce la estimulación del ápex del ventrículo derecho. Lo normal es que los dos ventrículos e incluso que todo el ventrículo izquierdo, se contraigan sincrónicamente. Si estimulamos, como es lo clásico, un solo punto del corazón, creamos una asincronia en la contracción de ambos ventrículos y de las paredes del ventrículo izquierdo. Se crea una asincronia en la contracción interventricular y en la intraventricular izquierda.

Para recuperar la asincrónica cardiaca perdida por diversas patologías, o para evitarla cuando se precise de un marcapasos, se ha desarrollado la estimulación biventricular, la clásica resincronización cardiaca. El problema es que la estimulación del ventrículo izquierdo a través del seno coronario presenta algunas limitaciones. Aparte de requerir un instrumental espacial (que ya está muy desarrollado), hay veces que el seno coronario no es abordable o la estimulación ventricular izquierda no puede realizarse. En estos casos, lo habitual es recurrir la toracotomía, más o menos extensa, para ubicar el electrodo en el epicardio ventricular izquierdo.

Hemos visto, y es la base de nuestro artículo, que es posible colocar un electrodo de forma permanente en el haz de His y que la estimulación directa de este, al difundir a los ventrículos por el sistema especifico de conducción, no causa asincronia. Además, este modo de estimulación puede, en determinados pacientes, recuperar la asincronia inter e intraventricular previamente existente.

¿Qué tipo de pacientes se incluyeron en el estudio?

Escogimos pacientes que iban para estimulación convencional, o para resincronización cuando esta no pudo realizarse a través de la vía clásica, del seno coronario.

¿Cuáles han sido los principales resultados?

De los 182 pacientes seleccionados, la estimulación del His, corrigió los trastornos de conducción en 133 (73 por ciento), independientemente del tipo de bloqueo. Un 42 (32 por ciento), fueron rechazados por umbral alto. En los 91 restantes, se intentó fijar el electrodo en His, consiguiéndose en 59, lo que supone un 65 por ciento de las veces que se intentó y un 44 por ciento de todos los casos posibles.

¿Qué conclusiones destacaría?

Que la mayoría de pacientes podrían ser estimulados fisiológicamente en el His, evitando las a sincronías interventricular e intraventricular y que la estimulación hisiana puede ser una alternativa para determinados pacientes en los que el modo clásico de resincronización no se consiga. . Como inconvenientes hay que citar, la carencia de electrodos específicos para la estimulación en His, lo que hace que el ímplate sea mas prolongado en tiempo. Además el umbral de captura hisiano, suele ser mas alto que el miocárdico apexiano, lo cual se traduce en un mayor consumo energético y la lógica disminución de la vida del generador de marcapasos. Por tanto disponer de mejor tecnología del electrodo y de dispositivos que permitan un mayor consumo energéticos sin detrimento de su longevidad, son los retos que actualmente tiene planteado este modo verdaderamente fisiológico de estimulación cardiaca.