Servicio a fondo

Clínica universidad de Navarra

Ignacio García Bolao: “Uno de nuestros puntos fuertes es que aunamos Cardiología y Cirugía Cardiaca”


Cuentan con importantes líneas de investigación en regeneración miocárdica y en resincronización cardiaca

Félix Espoz / Imagen: Ignacio San Martín. Pamplona
La Clínica Universidad de Navarra aglutina en un solo departamento Cardiología y Cirugía Cardiaca y las sinergias que esta situación produce son uno de sus puntos fuertes, según explica Ignacio García Bolao, su responsable.

¿Cómo está estructurado el servicio y cuántas personas lo conforman?

Una de las características diferenciales de nuestro departamento de Cardiología y Cirugía Cardiaca es precisamente esta, que están integradas la asistencia clínica por parte de cardiólogos y la asistencia quirúrgica por parte de cirujanos cardiacos.

Actualmente disponemos de una plantilla de diez cardiólogos y cuatro cirujanos cardiacos en el departamento.

¿Cuáles son los puntos fuertes del departamento?

Uno de los puntos fuertes es la asistencia conjunta en el tratamiento de la enfermedad cardiovascular por parte de cardiólogos y cirujanos cardiacos. Hoy en día la especialidad de Cardiología y el tratamiento de las enfermedades cardiológicas tienen una doble vertiente clínica-médica y quirúrgica. Muchas de esas enfermedades se solapan en cuanto al abordaje. El disponer de un equipo conjunto de cardiólogos y cirujanos cardiacos permite de alguna manera elegir el mejor tratamiento para cada enfermedad y para cada paciente.

Otro de los puntos fuertes de la Cardiología es la posibilidad de realizar diagnósticos cada vez más precisos de manera menos cruenta. Por ejemplo, el estudio de la enfermedad coronaria o las miocardiopatías hace unos años exigía la necesidad de realizar técnicas invasivas como el cateterismo cardiaco. Hoy en día disponemos de más herramientas que son tremendamente sofisticadas, que no son cruentas y que nos dan una imagen muy fiable de lo que está sucediendo dentro del corazón. Baste decir que la resonancia cardiaca o el TAC multicorte son técnicas tremendamente exquisitas en el diagnóstico de algunos grupos de enfermedades.

¿Qué cifras destacaría de la labor del Departamento?

En 2009 el volumen de consultas del departamento es aproximadamente de 6.000. Podemos destacar también la realización de 3.000 técnicas de imagen, especialmente ecocardiogramas, más de 500 procedimientos de electrofisiología, y, respecto a la parte quirúrgica, realizamos unas 300 cirugías anuales.

¿Cuáles son las líneas de investigación más interesantes?

Tenemos dos grandes áreas de investigación en el departamento que son las más fructíferas en cuanto a publicaciones y resultados científicos. Una de ellas es la colaboración con el área de terapia celular en procedimientos de regeneración miocárdica. Estamos liderando un ensayo clínico de regeneración miocárdica en pacientes post infarto de miocardio con implante de mioblastos autólogos por vía percutánea. Y la otra área relevante en cuanto a interés científico es la resincronización cardiaca. Disponemos de una línea de investigación en colaboración con el Área de Ciencias Cardiovasculares del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA), que consiste en el desarrollo e identificación de biomarcadores para predecir la respuesta clínica a la terapia de resincronización cardiaca.

¿Cómo se plantea el futuro?

El futuro de la Cardiología en cuanto al tratamiento de la enfermedad cardiaca, si nos fijamos en la evolución de los últimos 15 años, nos daremos cuenta que los cardiólogos, la parte médica de la especialidad, es cada vez más intervencionista. Los cardiólogos cada vez nos introducimos más en el corazón, no sólo nos limitamos a prescribir fármacos. Realizamos una serie de técnicas como la angioplastia o la electrofisiología intervencionista, que de alguna manera nos hacen ser más agresivos. La parte quirúrgica, por el contrario, busca procedimiento cada vez menos invasivos. Es decir no intervenciones a corazón abierto, sino cirugía mínimamente invasiva. De alguna forma nos estamos uniendo. No está tan dicotomizado como hace 20 años. Nos estamos uniendo y resulta en sinergias para el tratamiento de la enfermedad cardiovascular.

¿Cuáles son los puntos débiles que usted identifica?

Hoy en día debemos reconocer que los cardiólogos nos estamos enfocando mucho en el tratamiento de la enfermedad cardiovascular, y debería decir que nos estamos centrando menos en la prevención. El cardiólogo, por la presión asistencial que tiene, se ocupa poco de promocionar la prevención de las enfermedades cardiovasculares. Y ese quizá sea una de las principales limitaciones de mucho de los servicios de cardiología actualmente.