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Miércoles, 16 de enero de 2013   |  Número 65
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EN PORTADA
LOS NUEVOS DISPOSITIVOS DE RESINCRONIZACIÓN CARDIACA EVITAN INGRESOS HOSPITALARIOS
Los electrodos multipolares y el seguimiento remoto, novedades en el ámbito de la RSC
La Dra. María José Sancho-Tello de Carranza, del Hospital La Fe de Valencia, analiza las principales innovaciones en este sector

Redacción
La Dra. María José Sancho-Tello de Carranza, médico adjunto de la Unidad de Arritmias del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario La Fe de Valencia, ha analizado para Publicación Médica de Cardiología los últimos avances en resincronización cardiaca (RSC), en concreto en cuanto a programación del dispositivo, las herramientas de implante, los avances en electrodos y las novedades en cuanto al seguimiento del dispositivo y su optimización.

La Dra. María José Sancho-Tello de Carranza, del Servicio de Cardiología del Hospital La Fe de Valencia.

Esta especialista, que también ha sido presidenta de la Sección de Estimulación Cardiaca de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), ha indicado que “conseguir una adecuada resincronización depende mucho de la anatomía venosa del paciente, en el caso de que se intente poner los electrodos por vía endocárdica o senocoronaria; es decir, una estimulación epicárdica a través del seno coronario, sin cirugía”. “Como la anatomía muchas veces sigue ofreciendo dificultades, se desarrollan herramientas de implante de liberación de electrodos en las venas seleccionadas o en las venas óptimas, y en la localización de las mismas. También se han desarrollado sistemas de navegación para conseguir llegar y definir la anatomía del sistema venoso coronario sin necesidad de radiar mucho al paciente y al implantador. Ahora hay sistemas de navegación que permiten una mejor definición de la anatomía con una menor radiación”, ha puntualizado.

“La mayoría de los electrodos alcanzan un éxito de implantación sin cirugía del 98 por ciento, pero no siempre se consigue la vena óptima o los lugares de implantación ligeramente subóptimos. En cualquier caso, a cirugía llegan pocos de estos casos, solo los pacientes que son operados por otro motivo, y se aprovecha la cirugía para implantar un electrodo epicárdico. También llegan a cirugía aquellos pacientes que carecen de vena en la que implantar el electrodo o es imposible su canulación. Actualmente, estos son muy pocos casos”, ha indicado la Dra. Sancho-Tello.

Otro de los avances más recientes se refiere al diseño de electrodos, ya que se han desarrollado dispositivos multipolares para aquellos casos en los que no se consigue una posición óptima, por ejemplo, o no se tienen umbrales de estimulación adecuados con uno de los electrodos. La especialista del Hospital La Fe ha explicado que “los nuevos dispositivos, al tener varios electrodos, pueden conseguir con programación una estimulación en un lugar óptimo y, a la vez, que no estimule el frénico; es decir, los electrodos multipolares permiten conseguir una mejor estimulación en cuanto al lugar y en cuanto a umbrales”. De hecho, “ya se recomienda utilizar por lo menos electrodos bipolares, y, si se puede, multipolares, en ventrículo izquierdo”, según ha dicho esta especialista de la Fe de Valencia.

Optimización de los intervalos en la programación

La Dra. Sancho-Tello también ha analizado las novedades en el ámbito de la programación: “En resincronización cardiaca la programación del intervalo auriculoventricular en pacientes que mantienen el ritmo sinusal o de los intervalos interventriculares es fundamental. La optimización de los intervalos auriculoventricular e interventricular no se recomienda de rutina, ya que el beneficio hemodinámico se ha demostrado solo a corto plazo. Tendría gran importancia en aquellos pacientes no respondedores o con respuesta subóptima y en aquéllos en los que la posición del electrodo del ventrículo izquierdo no es la más adecuada. En ellos sería muy importante conseguir métodos de optimización de los intervalos auriculoventriculares e interventriculares de una forma sencilla, porque habitualmente la mayoría de los médicos, los electrofisiólogos, lo hacen midiendo la anchura del QRS o por ecocardiograma, pero todas esas medidas se hacen en reposo, y las características del paciente son cambiantes cuando hace ejercicio, o bien puede variar la situación de la propia enfermedad; entonces interesa el desarrollo de métodos automáticos de optimización de esos intervalos. En este ámbito se han producido determinados avances, como sensores hemodinámicos, que permiten adaptar los intervalos auriculoventriculares e interventriculares de una forma automática, tanto en reposo como en ejercicio”.

Las principales innovaciones en el campo del seguimiento se refieren a la información que los profesionales obtienen de forma remota, “con muchísimos parámetros y de forma continua, que permiten conocer el estado de la insuficiencia cardiaca y del corazón del paciente”, como ha indicado la Dra. Sancho-Tello: “También nos va a permitir adelantarnos a una serie de eventos. En este sentido, se han publicado registros, como el Estudio Altitude, realizado con el sistema de seguimiento de Boston Scientific, que incluyó 185.000 pacientes, de los cuales más de 80.000 eran pacientes con terapia de resincronización cardiaca. Se demostró que mediante el seguimiento remoto con este sistema se producía un descenso de la mortalidad del 50 por ciento. Se monitorizan una serie de parámetros que nos indican el estado de la insuficiencia cardiaca, como la frecuencia cardiaca, la actividad del paciente, el grado de resincronización, peso, tensión arterial, etc.”.

Además, hay otros sistemas que emplean de forma conjunta una serie de parámetros que definen el estado de la función del corazón y el estado de progresión de la insuficiencia cardiaca, lo que permite al cardiólogo adelantarse y predecir, por ejemplo, qué pacientes van a ingresar en el próximo mes. “De esta forma, incluso se pueden evitar ingresos si se modifican los tratamientos. Y todo eso sin que el paciente se desplace a la clínica, con un seguimiento vía remota que es continuo y nos alerta de determinados cambios en la situación del paciente. De hecho, se pueden detectar arritmias auriculares que pueden descompensar al paciente y producir accidentes tromboembólicos que podemos prevenir. Son una serie de avances que considero muy interesantes, sobre todo para este tipo de pacientes con insuficiencia cardiaca y tratamiento de resincronización”, ha concluido.

 

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