Política de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita. Las cookies no se utilizan para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.

Miércoles, 16 de mayo de 2012   |  Número 52
Acceda a nuestra hemeroteca


CARDIOLOGÍA AUTONÓMICA
PARA LA UNIDAD DE ARRITMIAS DEL SERVICIO QUE DIRIGE EL DR. GARCÍA BOLAO
La Clínica Universidad de Navarra adquiere un equipo para aplicar la crioablación en fibrilación auricular paroxística
Para realizar esta técnica no es precisa la utilización de sistemas de navegación no fluoroscópica

Redacción. Pamplona
La Unidad de Arritmias del Departamento de Cardiología de la Clínica Universidad de Navarra, integrada por los Dres. José Ignacio García Bolao (director) y Naiara Calvo Galiano, ha incorporado un equipo específico para emplear la crioablación en la fibrilación auricular paroxística. Los especialistas han explicado que el mayor beneficio de esta técnica radica en que el tratamiento se realiza por congelación, en un solo impacto de energía, y de una manera más rápida y eficaz. El procedimiento ya ha sido efectuado con éxito en los primeros pacientes, según ha informado el centro hospitalario.

De izq. a dcha., las enfermeras María Rosario Vives y Graciela López, los doctores Naiara Calvo y José Ignacio García Bolao (director de Cardiología) y la enfermera Elene Janiashvili.

Hasta ahora, el método convencional consistía en aplicar impactos de radiofrecuencia punto a punto en todo el perímetro de las venas pulmonares, lugar donde se origina la arritmia. Con las ablaciones por radiofrecuencia realizadas alrededor de dichos vasos sanguíneos se consigue interrumpir el paso del impulso eléctrico, responsable de la contracción irregular, desde las venas pulmonares hasta las cavidades cardiacas (aurícula izquierda).

En el procedimiento de crioablación, la aplicación del frío se consigue gracias a la introducción, por medio de un catéter, de un balón lleno de óxido nitroso. Los electrofisiólogos consiguen hacer llegar este dispositivo hasta la intersección de las venas pulmonares con la aurícula izquierda para así aislar e impedir la propagación del impulso eléctrico anómalo.

Una vez introducido el balón hasta el lugar preciso se procede a inflarlo, llenándolo de óxido nitroso, gas que se congela a una temperatura aproximada de -40/-50ºC. La Dra. Naiara Calvo ha explicado que, de este modo, “al inflar y congelar el balón se consigue ocluir el orificio de la vena, generando una lesión (ablación) al mismo tiempo en todo el perímetro interno de la vena pulmonar, de ahí que no resulte necesario efectuar la ablación punto a punto, como en el caso de la radiofrecuencia. Al mismo tiempo, “el balón inflado consigue cerrar, durante todo el procedimiento, la comunicación de la vena pulmonar con la aurícula y todo sin necesidad de movilizar el catéter durante la aplicación”, ha indicado la cardióloga.

Mayor rapidez y sencillez del procedimiento

Los expertos han señalado que las ventajas que aporta al paciente la técnica con crioablación, respecto a la ablación con radiofrecuencia, residen en una mayor rapidez y sencillez del procedimiento. Además, la Dra. Calvo ha dicho que “para realizar esta técnica no es precisa la utilización de sistemas de navegación no fluoroscópica, como ocurre con la radiofrecuencia, necesarios para conocer con exactitud el lugar donde se debe hacer la ablación. Es suficiente un sistema de escopia (observación por rayos X con contraste)”. La necesidad de una única punción transeptal en la vena femoral y no dos, como habitualmente ocurre con la radiofrecuencia, es otro de los beneficios que ofrece.

El ingreso hospitalario medio es de tan solo 48 horas, el mismo que con el procedimiento convencional, y se realiza bajo sedación superficial, sin necesidad de anestesia general. El día anterior a la prueba se le realiza al paciente un TAC. El Dr. José Ignacio García Bolao ha indicado que “el porcentaje de éxito con el tratamiento de la fibrilación paroxística mediante crioablación es igual o, incluso mejor, que el obtenido con el sistema tradicional de radiofrecuencia, pero es notablemente más sencillo y rápido, por lo que es aplicable a un gran número de pacientes”. Además, este especialista ha señalado que la Unidad de Arritmias de la Clínica Universidad de Navarra posee los dos sistemas de navegación no fluoroscópica más sofisticados disponibles en la actualidad y otros sistemas de disparo único mediante radiofrecuencia, “lo que permite elegir la metodología óptima e individualizada para el tratamiento de las arritmias cardiacas en cada paciente”.

| La información que figura en esta edición digital está dirigida exclusivamente al profesional destinado a prescribir o dispensar medicamentos por lo que se requiere una formación especializada para su correcta interpretación |

© 2004 - 2020 Sanitaria 2000, S.L. - Todos los derechos reservados.
agencia interactiva iberpixel.com