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Jueves, 23 de junio de 2011   |  Número 35
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EN PRIMERA PERSONA
FINA MAURI, MIEMBRO DEL GRUPO ‘WOMEN IN INNOVATIONS’
“Hay una falta de sospecha de enfermedad cardiovascular en la mujer por parte del profesional”
Esta especialista afirma que son muy pocas todavía las mujeres que forman parte de las sociedades científicas

Redacción. Madrid
Aunque la enfermedad cardiovascular es la principal causa de mortalidad en las mujeres, los estudios existentes indican que con frecuencia es infradiagnosticada y el tratamiento en las féminas es subóptimo en comparación con los hombres. Por este motivo, el grupo de especialistas en Cardiología ‘Women in Innovations’ está luchando por dar a conocer esas diferencias y modificar las percepciones existentes entre la población general y los propios especialistas. Fina Mauri, jefa de Sección de la Unidad de Hemodinámica y Cardiología Intervencionista del Hospital Universitario Germans Trias i Pujol, y miembro de su comité, explica cuál es la situación actual de la patología cardiovascular y su tratamiento en la mujer.

Fina Mauri.

¿Es la enfermedad cardiovascular la principal causa de mortalidad en la mujer?

Sí. La población tiende a pensar que la principal causa de mortalidad es el cáncer, pero no es así. De hecho, no hay concienciación de ello, las mujeres suelen acudir a sus revisiones ginecológicas, pero, no hacen lo mismo a nivel cardiaco.

Entonces, ¿hay un infradiagnóstico?

Sí, por varios motivos. La mujer, en general, ha sido educada en dar servicio a los demás y en ocuparse poco de ella misma, lo que provoca que, en ocasiones, tenga síntomas, pero no acuda al médico. Por otro lado, también es responsabilidad del profesional, porque no ve a la mujer como población de riesgo cardiovascular. Como consecuencia, son tratadas más tarde, lo que da lugar a mayores complicaciones.

Además, un estudio reciente pone de manifiesto que la mujer recibe menos revascularización y medicación que el hombre, pese a las directrices que indican que deben ser tratados igual.

Yo creo que realmente el problema radica en el acceso, que es más complicado para la mujer que para el hombre. Una vez que entran en el sistema y se les diagnostica una patología cardiaca, el tratamiento es el mismo. El problema es que, en ocasiones, el primer diagnóstico no es bueno y no son tratadas correctamente.

¿Cuáles son los principales obstáculos con los que se encuentra la mujer en la asistencia?

Todos los que hemos comentado anteriormente. A nivel individual que ellas mismas no creen tener un problema cardiovascular y, por tanto, no hay prevención ni diagnóstico temprano. A nivel médico, es la falta de sospecha del profesional de enfermedad cardiovascular en la mujer. De hecho, a veces se confunde con el síndrome de Tietze.

¿No se trata de un problema que parte desde la propia Atención Primaria?

Puede ser que sí, pero realmente el problema radica en una falta de educación en este ámbito. Se debería invertir más en prevenir y en educar al paciente, así habría menor número de muertes y supondría un ahorro para el sistema.

¿Es cierto que en las mujeres el ICP y la cirugía de bypass tienen menos éxito y se producen más complicaciones?

Sí se producen más complicaciones. Los motivos son varios, para empezar comenzamos a estar enfermas más tarde, ya que inicialmente contamos con la protección hormonal. Entonces, cuando aparece la enfermedad, ésta suele estar acompañada con otras dolencias como la hipertensión, la diabetes o los problemas renales, debido al envejecimiento. Además, nuestras arterias son más pequeñas que la de los hombres, lo que dificulta la puesta del stent.

De la mujer paciente a la mujer especialista, ¿hay grandes diferencias respecto al hombre? ¿Qué protagonismo tienen las especialistas en las sociedades científicas?

Muy poco. Somos unas cuantas afortunadas las que formamos parte de sociedades, la mayoría son hombres. No obstante, a veces la falta de mujeres en las sociedades se debe principalmente al rechazo de ellas mismas. Por este motivo, habría que buscar de qué manera apoyarlas para su incorporación. En cualquier caso, los órganos directivos siguen siendo de los hombres.

¿Cuál son los objetivos del grupo ‘Women in Innovations’?

Mejorar la asistencia a la mujer, incrementar y facilitar el acceso de la mujer al tratamiento cardiovascular y educar, tanto a los médicos como a la población, para que sean conscientes de la enfermedad cardiovascular en el sexo femenino.

¿El grupo está compuesto exclusivamente de mujeres?

Sí, de hecho, los médicos lo ven como un club de mujeres. No obstante, algún día ellos también se darán cuenta de que deben estar allí.

¿Qué actividades tienen previstas?

En España se van a hacer distintas presentaciones para mejorar todos los objetivos que tiene el ‘Women in Innovations’. Se va a hacer una presentación a la Sociedad Española de Cardiología en Tenerife, al que acudirán especialistas como Eulogio García, Manel Sabaté y yo.

¿Vais a hacer algún estudio en mujeres?

Sí, se quieren hacer, pero ahora mismo estamos en un momento difícil debido a la crisis económica.

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