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Viernes, 28 de enero de 2011   |  Número 25
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EN PRIMERA PERSONA
EDGARDO KAPLINSKY, PRESIDENTE DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE MÉDICOS EXTRANJEROS
“Sería más justa la libre competición en la prueba MIR, sin el cupo del 10 por ciento”
“Recurrir a especialistas sin título homologado es habitual en el sector privado y en el público”

Hiedra García / Eva Fariña. Imagen: Pablo Eguizábal. Madrid
El cardiólogo argentino Edgardo Kaplinsky es el presidente de la Sociedad Española de Médicos Extranjeros (Semex), que cuenta ya con más de 500 socios, entre los que, por nacionalidad, destaca un 85 por ciento de profesionales latinoamericanos, y por especialidad, la mayoría son médicos de Familia. Nacido en la localidad argentina de Córdoba, Edgardo J. Kaplinsky realizó sus estudios en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba. Como especialista en Cardiología, consiguió la homologación de su título en España en 2006 y actualmente desarrolla su actividad asistencial en el Hospital Municipal de Badalona, como cardiólogo adjunto.

Kaplinsky, junto con Pablo Rubinstein, neumólogo uruguayo, son los principales promotores de esta sociedad científica que presta asesoramiento en temas jurídicos y realiza cursos de formación. El presidente y secretario, respectivamente, de esta sociedad han explicado que entre sus principales retos está ayudar a los facultativos extranjeros a convalidar en España su título de especialista, y también la formación.

Desde abril de 2010 es el Ministerio de Sanidad, y no el de Educación, el que homologa estos certificados. Según los datos de la Sociedad Española de Médicos Extranjeros, actualmente hay unos 800 expedientes en el Ministerio de Sanidad que están pendientes de ser revisados. Edgardo Kaplinsky asegura que “recurrir a médicos extranjeros cuyo título de especialista no está todavía homologado es una práctica muy habitual no sólo en el sector privado, sino también en el ámbito público”.

¿Por qué se ha creado Semex y qué objetivos tiene?
La Sociedad Española de Médicos Extranjeros es una idea que surge hace tiempo y que logramos plasmar al inscribirnos como asociación en diciembre de 2009. La realidad de los médicos extranjeros cuando llegamos a España es que empezamos a trabajar sin parar, a hacer una guardia tras otra, y la formación y nuestro nivel académico se resienten mucho.

Entonces, la idea de formar una sociedad científica destinada a los médicos extranjeros no es una idea segregacionista de excluir del resto de sociedades a nuestro colectivo, sino todo lo contrario. Queremos integrar desde el punto de vista científico y social a los médicos extranjeros, conseguir que rompan con el círculo vicioso de trabajar sin parar y apostar por la formación para mejorar profesionalmente, desarrollar las habilidades y poder interactuar con toda la sociedad, en general, desde el punto de vista médico. Esa es la idea de Semex, formar a los médicos extranjeros, aunque los cursos no van a estar sólo dirigidos a este colectivo. La idea es poder formarlos en destrezas, habilidades y conocimientos, y poder trascender un poco del día a día que tenemos cada uno de nosotros. Semex ya cuenta con 547 miembros, de los que casi un 85 por ciento son latinoamericanos, pero también hay europeos comunitarios, de Europa del Este y de origen árabe.

¿Cómo contactan con ellos, cómo dan a conocer la sociedad?
A través del boca a boca, los mailings, amigos de amigos. Otra gente nos ha visto en internet y se ha ido acercando. Pero no hemos hecho nada en especial para proyectarnos mediáticamente.

¿Cuántos miembros componen la sociedad y de qué nacionalidades son?
Se pueden establecer dos tipos de médicos extranjeros: los que vienen a formarse y se marchan, y los que vienen con una idea de permanencia. Creo que es difícil tener una posición muy definida en este tópico, porque es muy complicado cuantificar cuántos se vuelven o cuántos se quedan. En general, la sensación que tenemos nosotros es que aquel médico que viene a formarse, proyecta dicha formación en la propia vida laboral aquí; por tanto, es difícil que vuelva. La mayoría se queda muchos años.

En relación a la formación, ¿por qué un médico extranjero decide realizar el MIR en España?
La afluencia de médicos extranjeros para hacer el MIR parte básicamente de una cuestión de estabilidad laboral en España con respecto a la posibilidad que tiene un médico en su país de origen, fundamentalmente en los países latinoamericanos. Esa es la principal causa, que en definitiva es el mismo motivo que atrae a otros médicos que vienen especialmente a trabajar, y es buscar una proyección y una estabilidad. Respecto a las especialidades, el sistema MIR es un sistema que califica y en función de la calificación se accede a ciertas plazas. Hay muchos que optarán por lo que han querido y otros por lo que han podido.

¿Qué percepción se tiene fuera de España de nuestro sistema sanitario?
España tiene centros de prestigio internacional, y para Latinoamérica siempre ha sido un referente. La sensación de que el sistema de salud es potente existe y es real.

Para el próximo examen MIR se han presentado 13.400 aspirantes para 7.000 plazas, ¿es suficiente y proporcionada esta oferta en función de la demanda?
En general, yo tengo la sensación de que el que ha querido presentarse al MIR ha ingresado, alguna posición laboral ha ocupado, por lo tanto el MIR no los ha dejado fuera. No hay un gran remanente de médicos que hayan quedado fuera del MIR. Posiblemente, no en función de su aspiración, pero sí ocupan una plaza. Con referencia a si hay que aumentar o no plazas, hay que tener presente que aumentar plazas de formación universitaria implica también aumentar plazas de formación MIR a posteriori. Es un proceso mucho más complejo.

Edgardo Kaplinsky, cardiólogo argentino, y Pablo Rubinstein, neumólogo uruguayo, son los representantes de Semex.

¿Qué opinión tienen sobre el cupo límite de extracomunitarios que acceden al MIR?
A uno como usuario le gustaría que el sistema fuera abierto y que los más competentes fueran los responsables de su salud. El porcentaje del 10 por ciento es una medida proteccionista. Quizás lo más apropiado para un sistema de salud que sea igualitario y que apuesta por la excelencia sea hacer una apertura de posibilidades y una libre competición. Creo que eso sería lo más justo. También hay que reconocer que reservar un porcentaje de plazas para médicos latinoamericanos es un hecho excepcional que no se da en otros países europeos, y mucho menos en los Estados Unidos. También es un punto que hay que destacar, que hay una cierta distribución para médicos extracomunitarios.

¿Están de acuerdo en cómo está distribuido el baremo entre nota final y trayectoria académica para acceder al MIR?
Es algo que acaban de cambiar, ahora parece que tiene mucho más peso el examen y quizás sea más justo. Con respecto a la trayectoria curricular que trae cada uno, seguramente puede haber muchas variables que no se puedan tener en cuenta, como que vengan de universidades diferentes. Tanto en España como en Latinoamérica hay universidades privadas, y siempre está en tela de juicio cómo habrán obtenido los créditos. Es una duda legítima, pero creo que la nueva modificación del reglamento hace que tenga mucho más peso el examen, que lo hace más justo y más competitivo. Uno de los argumentos previos era que evidentemente el peso curricular no era homogéneo, porque el sistema de calificación no era el mismo. Entiendo que ahora tiene que ser más igualitario.

¿Cómo consideran que debe prepararse la prueba MIR un médico extranjero?
El MIR supone una convocatoria única a ocupar plazas. En muchos países de Latinoamérica hay múltiples convocatorias que dependen de sistemas de salud nacionales, provinciales, privados. No es una convocatoria única. Entonces, un individuo puede hacer un examen en un sistema, y a la semana, en otro. La adjudicación de plazas y las posibilidades son distintas. La preparación de un examen tampoco es la misma.

Estamos en un momento en el que se habla de la reforma del examen MIR, ¿es conveniente adaptar la prueba?
Sin duda, el examen tiene que ser más práctico y estar más dirigido a lo que se va a encontrar el médico.

¿No se debería entonces acotar ese número de estudiantes y evitar el excedente de médicos?
Hay que adecuar la necesidad universitaria a la de la población, es necesario un equilibrio entre ambas y buscar un sistema de ingreso más permisivo y no tan restrictivo, sin que ello deteriore el nivel académico.

Se ha planteado que en los últimos años de pregrado se empiece a estar en los hospitales…
Yo creo que sería muy positivo; de hecho, la experiencia de llevar a estudiantes a hospitales ya se hace en EEUU y en Latinoamérica.

¿Cómo es el proceso de homologación de títulos? ¿Con qué problemas se encuentran los médicos extranjeros?
Como sabemos, el título de licenciado lo homologa actualmente el Ministerio de Educación. En general, es un trámite relativamente sencillo, al menos no hay demasiadas trabas, y en el peor de los casos no supera un año. Me refiero a los títulos latinoamericanos, donde el idioma es el mismo. Probablemente, la situación sea diferente en aquellos títulos en los que haya que hacer traducciones. Con respecto a la especialidad, recientemente se ha modificado el marco legal. Actualmente hay unos 800 expedientes en el Ministerio de Sanidad que están pendientes de ser revisados. Este punto ha mejorado mucho. Antes un médico tardaba cerca de 18 meses en realizar este trámite, y ahora el periodo se ha reducido a tres o seis meses.

¿Les consta que en algunas comunidades autónomas se ha recurrido a médicos extranjeros cuyo título no está todavía homologado?
Sí, sin duda, eso es una práctica muy habitual no sólo en el sector privado, sino también en el público. Son profesionales que sólo con el título de especialista de su país desarrollan actividad asistencial. También nos parece lógico. Hay un divorcio entre las necesidades asistenciales que tienen las diferentes comunidades autónomas y la celeridad a la que van los trámites a nivel ministerial.

¿Cómo es la situación de los médicos extranjeros en los diferentes servicios regionales de salud? ¿Hay muchas diferencias laborales o económicas?
El que tiene un título de especialista homologado se incorpora inmediatamente al sistema público sanitario. El que no lo tiene, se encuentra con más dificultades. En este caso, el sector privado absorbe a muchos profesionales, y el público también, de manera informal. El principal motor que nivela es la homologación del título.

¿Qué proporción de médicos extranjeros trabaja en el sector público y en el privado?
No tenemos datos a nivel estatal. En Cataluña, la mayoría de los médicos de guardia que están en la sanidad privada son extranjeros. Hay tres sectores que contratan más a los médicos de fuera de España: el sector privado, los centros intercomarcales y los servicios de urgencias. Son tres focos en los que habitualmente hay una alta presencia de médicos extranjeros.

¿Qué porcentaje de títulos son homologados y cuántos se rechazan?
La situación ha cambiado. Cuando el proceso de homologación lo llevaba el Ministerio de Educación, se hablaba de que había un diez por ciento de profesionales que eran homologados, y el resto, no. Había dos convocatorias, y si se fallaban las dos, se perdía la posibilidad de acreditar el título. Ahora esta responsabilidad recae en el Ministerio de Sanidad, que todavía no ha resuelto ningún expediente.

¿Qué especialidades son predominantes entre los socios de Semex?
Sobre todo hay médicos de Familia, y también médicos generales que trabajan haciendo de médicos de Familia o en el área de Urgencias. Además, hay muchos especialistas que no tienen el título homologado.

¿Cuántos médicos extranjeros hay en España y cuántos están colegiados?
El 16 por ciento de los médicos de Cataluña son extranjeros, y este porcentaje aumenta hasta el 19 por ciento sólo en Barcelona.

¿Qué líneas de trabajo o acuerdos concretos han firmado con otras sociedades científicas?
Hemos planeado realizar con Semergen una iniciativa destinada a nuevos MIR extranjeros, que sería una actividad mixta, con una primera parte introductoria del sistema sanitario español, estatal y comunitario, y la problemática desde el punto de vista legal, con aspectos como el permiso de residencia, el permiso de estudios o las responsabilidades como MIR. También hemos intervenido en el Congreso de Semergen celebrado este año en Canarias, y hemos establecido líneas de trabajo en común, al igual que con Semfyc y Separ.

¿Se han marcado algún objetivo en cuanto al número de socios de Semex?
El número no nos preocupa. Nos hemos dado a conocer gracias al boca a boca, y seguiremos haciéndolo así. Los médicos que quieran formar parte de nuestra sociedad serán bienvenidos.

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