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Viernes, 29 de junio de 2012   |  Número 55
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EN PORTADA
EL DR. LÓPEZ-MÍNGUEZ DIRIGE LA SECCIÓN DE HEMODINÁMICA DEL HOSPITAL INFANTA CRISTINA DE BADAJOZ
“El cierre de la orejuela supone el mismo beneficio que un anticoagulante, pero sin riesgo de hemorragia”
“La técnica consiste en implantar un dispositivo oclusor en el apéndice auricular izquierdo, donde se acumulan los trombos cuando hay fibrilación auricular”, explica el también presidente de la Sociedad Extremeña de Cardiología

Eva Fariña
El Dr. José Ramón López-Mínguez ha analizado para Publicación Médica de Cardiología las principales novedades en el ámbito de la técnica del cierre de la orejuela. El jefe de Sección de Hemodinámica del Hospital Infanta Cristina de Badajoz y presidente de la Sociedad Extremeña de Cardiología se ha referido a los beneficios que supone el implante de un dispositivo para el paciente con problemas de anticoagulación.

José Ramón López-Mínguez, jefe de la Sección de Hemodinámica del Hospital Infanta Cristina de Badajoz.

¿En qué consiste la técnica del cierre de la orejuela?
La técnica consiste en implantar un dispositivo oclusor en el apéndice auricular izquierdo, donde se acumulan los trombos cuando hay fibrilación auricular. Al taponar esa cavidad, se ha observado que los pacientes tienen, al menos, el mismo beneficio que si tomaran de por vida un anticoagulante, pero sin las complicaciones hemorrágicas del medicamento. Por tanto, la principal indicación de esta técnica es para los enfermos que no pueden tomar el fármaco anticoagulante, porque han tenido una hemorragia intracraneal previa, sangrados digestivos frecuentes, etc. En estos casos, la única alternativa sería la colocación de un dispositivo.

¿Qué profesionales participan en la toma de la decisión y en la intervención?
La indicación es un proceso en el que intervienen varias especialidades, y, dentro de la Cardiología, participan distintas subespecialidades. En principio, pueden intervenir en la indicación los neurólogos, los digestivos y los cardiólogos, que deben advertir si hay alguna contraindicación clínica. Una vez tomada la decisión, participa el cardiólogo intervencionista, principalmente, así como el departamento de eco, donde se descarta que haya trombos en la orejuela y donde también se dan las medidas. En este proceso pueden estar implicados varios servicios y varias subespecialidades.

¿Qué novedades hay en el ámbito de los dispositivos?
Los dispositivos que están comercializados en España son el Watchman, de Boston Scientific, y el Amplatzer, de ST. Jude Medical. En ambos casos, el dispositivo consta de una malla de nitinol, pero el diseño es diferente. Los dos están diseñados para una función equivalente, que es taponar el orificio de la orejuela.

¿Qué estudios o investigaciones hay de esta técnica?
Hace tres años se publicó un primer estudio que comparaba el uso del anticoagulante y el del dispositivo, y se comprobó que el dispositivo era, al menos, tan bueno como el fármaco, y en algunas situaciones se producían menos complicaciones que con el anticoagulante. Posteriormente se han publicado otros registros con buenos resultados. También hemos enviado un estudio a Revista Española de Cardiología, que ya está aceptado y pendiente de publicación, que analiza a pacientes que no pueden tomar anticoagulantes. Los resultados obtenidos son bastante buenos, teniendo en cuenta que son pacientes de altísimo riesgo.

¿Hay cifras del empleo de la técnica del cierre de la orejuela en España?
Es una técnica novedosa, pero ya hay bastantes hospitales que la realizan, y otros centros se están abriendo a ella. Primero se realizan unos cinco casos, aproximadamente, con un próctor, y posteriormente cada hospital implanta definitivamente la técnica. El cierre de la orejuela se realiza en la unidad de Hemodinámica, e interviene un equipo multidisciplinar, puesto que es necesario un anestesista, un cardiólogo ecocardiografista y el propio hemodinamista especializado en esta técnica.

Pinche aquí para ver el artículo ‘Left atrial appendage closure: a percutaneous transcatheter approach for stroke prevention in atrial fibrillation’, publicado en el European Heart Journal, en marzo de 2012.

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