Política de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita. Las cookies no se utilizan para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.

Jueves, 15 de marzo de 2012   |  Número 49
Acceda a nuestra hemeroteca


EN PORTADA
EN ESPAÑA 12.000 PERSONAS LLEVAN MARCAPASOS Y 4.600, DESFIBRILADOR IMPLANTABLE
Dr. Hernández Madrid: “El porcentaje de centros que realizan control remoto a pacientes con un resincronizador es aún bajo”
Alerta de que los pulsímetros se pueden malinterpretar si no se asiste a un programa de rehabilitación cardiaca

Redacción. Madrid
La Fundación Española del Corazón (FEC) ha valorado positivamente el uso de las nuevas tecnologías para realizar la telemonitorización de los pacientes con desfibriladores y marcapasos, porque puede detectar precozmente tanto problemas en el funcionamiento de estos dispositivos médicos implantados como en la salud de sus portadores. Este control remoto de los aparatos y de los biomarcadores “eleva notablemente la seguridad de los pacientes”, según ha informado la Fundación que preside el Dr. Leandro Plaza.

Antonio Hernández Madrid, de la Unidad de Arritmias del Hospital Ramón y Cajal de Madrid.

En España hay 11.939 pacientes que llevan un marcapasos implantado, en su mayor parte varones (el 58,4 por ciento), con una media de edad de 76,6 años, según el Registro Nacional de Marcapasos. En 2010 se realizaron 4.627 implantes de desfibriladores en 143 hospitales; en el 65 por ciento de los casos, por prevención primaria y mayoritariamente en varones con una media de edad de 65 años, tal y como muestran los datos del Registro Español de Desfibrilador Implantable de 2010, del Grupo de Trabajo de Desfibrilador Automático Implantable de la Sección de Electrofisiología y Arritmias de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

El Dr. Antonio Hernández Madrid, coordinador del grupo de trabajo de Resincronización Cardiaca de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y cardiólogo de la Unidad de Arritmias del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, ha indicado que, por ahora, “el porcentaje de centros que realizan un control remoto a pacientes con un resincronizador es aún bajo”. “Si se hace de forma adecuada, el seguimiento remoto de estos dispositivos no solo disminuye las visitas, sino que también sirve para mejorar el pronóstico y el tratamiento de los pacientes, o para saber cuándo el dispositivo no está funcionado correctamente y detectarlo pronto”, ha explicado.

La monitorización remota de los desfibriladores implantables tiene la capacidad de ahorrar cerca del 50 por ciento de las visitas presenciales al hospital, sin afectar a la morbilidad de los pacientes, y permite una detección más rápida de eventos cardiovasculares, por lo que este sistema de seguimiento es seguro y eficaz, según el estudio TRUST (Safely RedUceS RouTine Office Device Flollow-Up), llevado a cabo por un grupo de investigadores del Departamento de Medicina Cardiovascular de la Cleveland Clinic y publicado en 2010 en Circulation: Arrhythmia and Electrophisiology. Para el Dr. Hernández Madrid, “se ha demostrado que esta herramienta es fiable y segura”. “Hasta hace poco, estos dispositivos solo se podían revisar en la consulta de forma presencial. Ahora, su uso rutinario va a permitir detectar anomalías en la función de resincronización de los marcapasos, cuando antes se hubiera tardado meses en diagnosticarlas”, ha destacado.

Teleasistencia, especialmente útil en época de crisis

Por su parte, la Dra. Isabel Díaz, vocal de la sección de Cardiología Preventiva y Rehabilitación Cardiaca de la SEC y jefa del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Infanta Elena de Madrid, ha indicado que, “en general, las nuevas tecnologías son útiles en pacientes con enfermedades cardiovasculares crónicas, como la insuficiencia cardiaca, porque pueden detectar precozmente cambios o alteraciones que no hayan sido diagnosticadas clínicamente y que permitan mejorar el pronóstico y el tratamiento de la cardiopatía”.

Además, ha manifestado que la teleasistencia puede abaratar los costes de la atención a los pacientes con enfermedades cardiovasculares: “En épocas de crisis, aunque requieren una inversión mínima e inicial, a medio y largo plazo podría suponer una mejora para el seguimiento y manejo de estos pacientes. Hay que tener en cuenta que la teleasistencia descongestiona los servicios de Cardiología de los pacientes con patologías crónicas, muchos de los cuales viven en residencias y deben acudir y volver del hospital en ambulancia. Por lo tanto, descongestiona, facilita, abarata y es una garantía de seguridad para los pacientes”.

El Dr. Hernández Madrid también se ha referido al “avance de las tecnologías, que permite tener dispositivos médicos implantables con capacidad para monitorizarlos, y así transmitir de forma inalámbrica datos a Internet”. “De esta forma, el médico puede controlar la evolución crítica de los pacientes sin necesidad de que tengan que hacer visitas frecuentes al hospital, lo que puede reducir las tasas de ingresos hospitalarios y las complicaciones. Por ello, en un futuro no muy lejano todos estos dispositivos implantables estarán controlados a distancia y es posible que disminuyan los problemas clínicos y los costes”, ha añadido.

Es correcto el uso de pulsímetros, pero con formación

La Dra. Isabel Díaz también se ha referido al empleo de los pulsímetros para la realización de deporte por parte de pacientes con problemas cardiovasculares. En su opinión, recurrir a estos dispositivos “es correcto, siempre que el usuario haya aprendido a utilizarlos”. “Todos los pacientes que han tenido una enfermedad cardiovascular y un evento cardiaco como un infarto deberían acudir antes a un programa de rehabilitación cardiaca, para aprender a adquirir hábitos cardiosaludables, a comer bien, a relajarse, a realizar ejercicio en su justa medida y a cómo entrenarse; si no se sabe cómo entrenar, se pueden interpretar inadecuadamente los pulsímetros”, ha advertido. Además, esta especialista ha adelantado que, en el futuro, surgirán aplicaciones para móviles relacionadas con la salud cardiovascular: “El teléfono móvil puede utilizarse actualmente para conocer la frecuencia cardiaca, siendo esta una información muy parecida a la que dan los pulsímetros. La información debe ser interpretada correctamente según las características de cada paciente, que no son generalizables”.

Pinche aquí si quiere consultar los estudios ECOST Y EVASTEL, presentados en el Congreso Europeo de Cardologia 2011, que apoyan el seguimiento a distancia:

- Ecost Study: Safety and effectiveness of ICD follow-up using remote monitoring.

- Discussant-Ecost.

- Evatel Study: Remote follow-up of patients implanted with an ICD: the prospective randomized Evatel Study.
 

| La información que figura en esta edición digital está dirigida exclusivamente al profesional destinado a prescribir o dispensar medicamentos por lo que se requiere una formación especializada para su correcta interpretación |

© 2004 - 2022 Sanitaria 2000, S.L. - Todos los derechos reservados.
agencia interactiva iberpixel.com