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Viernes, 25 de marzo de 2011   |  Número 29
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JULIÁN PÉREZ VILLACASTÍN, SECRETARIO GENERAL DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE CARDIOLOGÍA
Pérez-Villacastín: “No hay muchos estudios con pacientes que tienen ambas patologías”
“Corazón y riñón están muy relacionados, y cuando hay enfermedades cardiacas, con mucha frecuencia hay también enfermedades renales, y viceversa”

María Arribas. Madrid
“Protege tus riñones, salva tu corazón” es el lema con el que se ha celebrado este año el Día Mundial del Riñón, y con el que se ha querido hacer hincapié en la estrecha relación que existe entre las enfermedades renales y las cardiovasculares. El secretario general de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), Julián Pérez Villacastín, ha explicado a Publicación Médica de Cardiología, la relación que se establece entre estos órganos.

¿Por qué ha querido estar presente la SEC en este Día Mundial del Riñón?
Nuestra presencia en este acto junto a la SEN viene dada por el interés común que tenemos en que, tanto los pacientes renales como los que tienen enfermedades cardiovasculares, estén lo mejor tratados que se pueda. Aunque a primera vista puede parecer de manera simplista que el corazón es el órgano que bombea la sangre y el riñón el que la filtra, lo cierto es que están muy relacionados, y cuando hay enfermedades cardiacas, con mucha frecuencia hay también enfermedades renales, y viceversa.

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¿Por qué se da esa relación tan estrecha? ¿Cómo se manifiesta?
Cuando el corazón falla, no bombea la suficiente sangre, y el riñón, que necesita mucha sangre porque tiene un metabolismo muy activo, ya que es el regulador de muchos parámetros, no puede funcionar de forma adecuada si no recibe sangre suficiente. Al deteriorarse el riñón, hay repercusiones por todo el organismo. Esto también funciona en el otro sentido, es decir, cuando un paciente tiene una enfermedad renal que imposibilita a sus riñones controlar la presión arterial, el corazón sufre, por lo que la relación que se establece entre las dos vísceras es muy estrecha.

¿En qué porcentaje de pacientes con afectación renal hay afectación cardiovascular?
No hay muchos estudios que se hayan llevado a cabo en pacientes que tengan ambas patologías, pero sí sabemos que una de cada tres personas afectadas por insuficiencia cardiaca, aproximadamente, desarrolla problemas renales.

¿Mejoran los problemas cardiovasculares cuando se tratan los problemas renales, y viceversa?
No cabe duda de que si uno cuida el corazón, está cuidando el riñón, y viceversa. Los pacientes que tienen las dos enfermedades son muy complejos, muchas veces no aparecen en los ensayos clínicos más importantes probando la acción de los medicamentos. Creo que en los próximos años, no obstante, se va a invertir esta tendencia, y habrá estudios que se centrarán en pacientes que tienen ambas patologías.

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